Analgesia natural en el parto; Sonido y movimiento

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Si en las clases prenatales te dijeran que en el parto te pongas a cantar y bailar, pensaríamos que la matrona se ha vuelto loca. Sin embargo, son las mejores armas a las que puedes recurrir para tener un parto más rápido y menos doloroso.
 
 
¿Qué se necesita para parir? 
Apertura. Así de simple. Que el bebé atraviese el canal de parto y pueda salir al mundo exterior. Significa que necesitamos ampliar el espacio de salida a través de los huesos y los músculos del suelo pélvico. La naturaleza está provista de todos los mecanismos necesarios para conseguir esa apertura. Para ello existe el mecanismo hormonal, que hace que los huesos de la pelvis se muevan y amplien los espacios, y también, que los tejidos se vuelvan hiperelásticos para que los orificios se amplien. Es lo que llamamos “Proceso de Dilatación”. Ese movimiento natural de las articulaciones necesita ir acompañada de libertad de movimiento. La mujer necesita moverse libremente, balancear su pelvis y adoptar las posturas que su cuerpo le pida en cada momento, para facilitar que su pelvis se “Abra”. Hemos escuchado estos días, el caso de una mujer que bailaba para inducir su parto. Bailar libera endorfinas y el balanceo que produce facilita el descenso del bebé. Pero cada parto es diferente y no quiere decir que realizar movimientos enérgicos sea una receta infalible para todas las mujeres. Cada una debe conectarse con su propio cuerpo y encontrar su forma de “Bailar” o crear su propia danza con su bebé. Igual una necesita sentarse en una pelota o balancearse suavemente en posición fetal , otra necesita caminar, a otra le favorece sentarse en el váter y a otra le pide su cuerpo adoptar posiciones extravagantes.
Por otro lado, necesitamos la completa relajación muscular, soltar al máximo la tensión, para que los tejidos se distiendan y se “abran”. Esto es lo verdaderamente complicado, los esfínteres tienden a cerrarse ante situaciones de tensión, miedo o estrés. Y es bastante habitual que estas sensaciones sean las que aparezcan el día del parto, máxime si el ambiente no es propicio; hay demasiada luz, personas en el paritorio, prisas… La parturienta debe encontrar la manera de abstraerse de todo y centrarse en sus propias sensaciones, para dejarse llevar por lo que le pide su propia naturaleza. Un manera muy efectiva es utilizar la respiración, más aún si la sonorizamos. Es decir, emitimos sonido cuando exhalamos para acompañar las contracciones, estas se tornarán menos dolorosas por varios motivos:
  • Cantar libera endorfinas. Luego podemos utilizar el sonido como recurso para conseguir una analgesia natural. No se trata de dar un recital o de entonar más o menos. Se trata de usar la voz, por ejemplo, emitieno sonidos como las vocales, de una forma grave, permitiendo que el sonido baje hacia la pelvis. Consiste en respirar profundamente y dejar que se escape el aire junto con la libre expresión de la voz. No depende de la intensidad o el volumen que se emplee, sino de dejar que el sonido baje y no se quede solamente en la garganta.
  • La vibración del sonido produce un efecto de masaje que relaja la musculatura. El sonido es una onda vibratoria que se trasmite desde el cráneo, la columna hasta el coxis y pelvis, donde resuena y se amplifica al rebotar en las paredes óseas de la cintura pélvica. Así relaja los tejidos y además llega hasta el bebé.
  • El sonido coordinado con la respiración es una manera de dirigir la presión del flujo de aire hacia el periné, o lo que es lo mismo es una forma menos lesiva y más consciente de acompañar las contracciones y pujar.
  • Existe una relación directa y recíproca entre la boca-garganta y vagina-cuello del útero. Si conseguimos relajar la boca y la mandíbula, y liberar la garganta, la vagina y el cervix, se relajarán automáticamente. Por el contrario si cerramos la boca y apretamos la mandíbula, producimos mas tensión en el periné, la vagina se cierra. Así que se acabó lo de pujar con la boca cerrada y en silencio, aguantando la respiración. De hecho, las parteras experimentadas, pueden saber en qué momento del parto está la embarazada sólo con oirla. Si la naturaleza te pide gritar, no te contengas.
  • Concentrarse en la respiración sonora, es un medio poderoso de concentración, lo que nos ayudará a estar más relajadas y centradas. Además nos sirve para conectarnos con nuestro cuerpo y desviar la atención del dolor.
  • Emitir sonido es una forma de acompañar al bebé en el nacimiento y de comunicarse con él, disminuyendo la ansiedad y el estrés que le produce el parto. Más aún si se ha practicado durante el embarazo, porque el bebé reconocerá los sonidos más fácilmente y los asociará con sensaciones placenteras que haya podido trasmitirle su madre durante las clases prenatales. El canto favorece el vínculo y para el bebé es una estimulación tactil y auditiva muy importante.
  • Crear una canción de bienvenida, es una forma amorosa de recibir al bebé, y una práctica dulce para facilitar la liberación hormonal que acompañan a las emociones y favorece entre otras cosas, el inicio de la lactancia.
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Alicia de la Fuente Jiménez
Fundadora de www.fisiobelly.com y El blog “Ejercicios y risas con mamá” http://clasesconbebesygimnasiayrisasconmama.blogspot.com
aliciaemprendedora@gmail.com
tfno 675965902
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